Tinacos al Sol: el color influye en el agua
En el almacenamiento de agua potable, cada detalle constructivo cumple una función específica. Uno de los más subestimados es el color del tinaco.
Lejos de ser una decisión estética, el tono del material tiene un impacto directo en la temperatura del agua, la durabilidad del contenedor y la conservación de la calidad sanitaria del líquido almacenado.
Radiación solar y absorción térmica
Cuando un tinaco se instala a la intemperie, queda expuesto de forma permanente a la radiación solar. Los colores oscuros, como el negro o el azul intenso, absorben una mayor cantidad de energía térmica. Esta absorción provoca un incremento sostenido en la temperatura del agua, especialmente durante las horas de mayor insolación.
El aumento térmico no solo afecta la comodidad del usuario final, sino que crea un entorno propicio para la proliferación de microorganismos. Bacterias, algas y biofilms encuentran condiciones favorables cuando el agua se mantiene tibia durante periodos prolongados, comprometiendo su calidad y estabilidad.

El color del tinaco influye directamente en la absorción solar y en la estabilidad térmica del agua almacenada.
Tonos claros y control térmico
Los tinacos fabricados en colores claros o con capas reflectivas reducen significativamente la absorción de calor. Al reflejar una mayor proporción de la radiación solar, el líquido interno conserva una temperatura más estable, disminuyendo la probabilidad de desarrollo microbiológico y la degradación del material.
Este control térmico resulta especialmente relevante en zonas con alta exposición solar o climas cálidos, donde el almacenamiento prolongado sin protección adecuada puede alterar las características físicas y sensoriales del agua.
Protección UV y vida útil del material
Además del color, la incorporación de aditivos contra rayos ultravioleta es un factor crítico. La radiación UV degrada los polímeros con el tiempo, generando fragilidad, microfisuras y desprendimiento de partículas. Un tinaco sin protección adecuada puede comenzar a liberar compuestos que alteran el sabor u olor del agua, además de reducir su vida útil estructural.
Las capas protectoras actúan como una barrera que preserva la integridad del material, mantiene la opacidad necesaria para bloquear la luz y evita el paso de radiación que favorece el crecimiento de algas en el interior.

La protección contra rayos UV preserva el material, evita la degradación interna y ayuda a conservar la calidad del líquido.
Seguridad sanitaria y criterio técnico
Elegir un tinaco adecuado implica considerar su comportamiento térmico, resistencia a la radiación y compatibilidad con el uso previsto. Para el profesional de la plomería y el sector ferretero, comprender estos factores permite asesorar con fundamento técnico y prevenir problemas que no son visibles de inmediato, pero que afectan directamente la calidad del agua.
En almacenamiento, el color no es un detalle menor: es una herramienta de control térmico, durabilidad y seguridad sanitaria.
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