Rotomartillo del cable a la libertad

Publicado en: Notas | 28 enero, 2026

Hubo un tiempo en que sacar un rotomartillo inalámbrico de la maleta era sinónimo de “trabajo ligero” o de un último recurso ante la falta de un contacto cercano.

Hoy, en esta edición 170, la realidad es radicalmente distinta: si un profesional sigue perdiendo 15 minutos desenredando extensiones en la obra, está perdiendo dinero. El paradigma ha cambiado y el rotomartillo de batería ha pasado de ser el “Plan B” a convertirse en el protagonista absoluto del mostrador. Esta metamorfosis no es casualidad; es el resultado de la madurez de los motores Brushless (sin carbones) y de celdas de batería con densidades de energía que hace cinco años parecían ciencia ficción. Para el ferretero, este cambio es una oportunidad de oro para elevar el ticket de venta. Ya no vendemos solo una herramienta, vendemos productividad y seguridad. Un rotomartillo moderno de 18V o 20V hoy entrega una energía de impacto (Joules) que compite de tú a tú con los modelos de cable, pero con la ventaja estratégica de la movilidad total.

Ya no hay riesgos de tropezones con cables en el piso ni dependencia de generadores ruidosos en obras nuevas.

En 2026, el usuario no busca “una opción sin cable”, busca la potencia de un equipo de demolición con la agilidad de un taladro de mano. Entender que la batería es ahora el corazón del ecosistema profesional es la clave para asesorar a un cliente que ya no teme quedarse a medias, sino que exige terminar el trabajo en tiempo récord.

¿MOTOR DE FERRARI O TANQUE DE MOTONETA?

En el mostrador, la confusión es constante: el cliente cree que más Voltios (V) significan que el trabajo se terminará más rápido, pero olvida que los Amperios-hora (Ah) son los que deciden cuánto tiempo podrá trabajar sin caminar hacia el cargador. Para explicarlo fácil: el Voltaje es la fuerza del motor, lo que le da al rotomartillo el “músculo” para perforar el concreto más duro; mientras que el Amperaje es el tamaño del tanque de gasolina. Vender una herramienta de alto desempeño (como un SDS-Plus) con una batería de 2.0 Ah es un error técnico: tendrás mucha potencia, pero se te acabará el combustible en cinco minutos.

No te dejes engañar por los números grandes: el Voltaje es el potencial, pero los Joules son la realidad del golpe. A más Joules, mayor capacidad de perforación.

En 2026, con las nuevas celdas de alta densidad, la recomendación profesional para un rotomartillo debe partir de los 4.0 Ah o 5.0 Ah. Solo así se garantiza que la herramienta mantenga su energía de impacto constante y que el técnico no pierda su ritmo de trabajo por “falta de aire” en la batería. 

Tip de mostrador: Si tu cliente se queja del precio de la batería grande, dile: “Los Voltios te dan la fuerza para entrar al concreto, pero los Amperios son los que te permiten salir de la obra temprano”.

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