REGULADORES DE GAS: EL CEREBRO DE LA INSTALACIÓN

Publicado en: Notas | 13 mayo, 2026

El regulador de gas LP mantiene estable la presión y protege el funcionamiento seguro de la instalación.

REGULADORES DE UNA Y DOS ETAPAS

El regulador es el cerebro del sistema de gas, encargado de reducir la presión variable del tanque a una constante utilizable.

La función del regulador es abatir la presión que viene del cilindro (que puede ser de hasta 100-150 PSI) a una presión de servicio de 28 cm de columna de agua (11″W.C.). Para instalaciones residenciales simples, el regulador de una etapa es el estándar, pero como profesional debes verificar que su capacidad de flujo (medida en m3/hr o BTU) sea superior a la suma de todos los artefactos encendidos simultáneamente.

Los sistemas de dos etapas garantizan flujo ultraestable.

Si instalas un calentador de paso de alta capacidad y una estufa con horno, un regulador básico de “botón” podría quedarse corto, provocando que la llama de la estufa disminuya cuando alguien abre la regadera.

SISTEMAS DE DOS ETAPAS Y FLUJO ESTABLE

En aplicaciones comerciales o residencias grandes, la técnica recomienda sistemas de dos etapas. La primera etapa reduce la presión del cilindro a una presión intermedia (aprox. 10 PSI) para que el gas viaje por la tubería de servicio con menos pérdida por fricción, y una segunda etapa, instalada cerca del consumo, baja la presión al nivel final de uso. Esto garantiza un flujo ultraestable.

El regulador es el cerebro del sistema de gas.

Recuerda siempre instalar el regulador en posición horizontal con el venteo (el pequeño orificio de respiración) orientado hacia abajo para evitar que entre agua de lluvia o suciedad que bloquee el diafragma interno. Un regulador golpeado o con el diafragma rígido por el tiempo debe reemplazarse de inmediato, pues la seguridad de la instalación depende de su precisión mecánica.

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