La trilogía de la Protección: Los nuevos protagonistas
En las instalaciones eléctricas actuales, el tablero dejó de ser solo un punto de distribución. Hoy concentra sistemas diseñados para anticipar riesgos, prevenir accidentes y resguardar bienes.
Vender un centro de carga hoy es vender un seguro de vida y de propiedad. Aquí te explicamos cómo diferenciar los tres tipos de protección para que tu cliente entienda el valor de su inversión:
Interruptores GFCI (Protección para las Personas):
¿Cómo funciona?: Es como un “vigilante de fugas”. Detecta si la corriente se está desviando hacia un lugar donde no debería (como el cuerpo de una persona a través del agua). Si hay una fuga de apenas miliamperios, corta la luz en milisegundos.
El Tip de Venta: Es obligatorio para zonas húmedas en remodelaciones: baños, cocinas, cuartos de lavado y exteriores. Si tu cliente va a estrenar cocina, dile: “No arriesgues a tu familia, el GFCI es el salvavidas eléctrico”.

La seguridad personal comienza cuando la corriente se controla incluso en los espacios más sensibles del hogar.
Interruptores AFCI (Protección contra Incendios):
¿Cómo funciona?: Es un “detective de chispas”. En casas viejas que se están remodelando, los cables pueden estar agrietados o mordidos por roedores dentro de las paredes. El AFCI detecta el “ruido” de un arco eléctrico (una chispa invisible) antes de que genere suficiente calor para iniciar un incendio.
El Tip de Venta: Ideal para recámaras y salas. Dile al cliente: “El interruptor normal protege los cables, pero el AFCI protege tu casa de un incendio silencioso”.

Detectar una falla antes de que se vuelva visible puede marcar la diferencia entre una remodelación exitosa y una pérdida total.
Supresores de Picos (SPD – Protección para Equipos):
¿Cómo funciona?: Actúa como un “escudo” contra las subidas repentinas de voltaje (rayos o fallas de la red). En lugar de dejar que el pico llegue a la pantalla de 75 pulgadas o al refrigerador inteligente, el supresor lo desvía a tierra.
El Tip de Venta: En una remodelación llena de electrodomésticos caros, este es el accesorio imprescindible. “Es más barato un supresor en el tablero que comprar una pantalla nueva tras la primera tormenta”.

