Historia de las Bombillas
De la bombilla incandescente al LED, la iluminación ha evolucionado para ofrecer mayor eficiencia, durabilidad y beneficios para el mercado ferretero.
La historia de la iluminación es también la historia de la innovación técnica y la eficiencia energética. Desde el invento de Thomas Edison en 1879, cada avance ha buscado no solo iluminar mejor, sino hacerlo de forma más económica, segura y duradera. Para el sector ferretero, entender esta evolución es clave para ofrecer a clientes soluciones que respondan a las demandas actuales de consumo, sostenibilidad y calidad.

El camino comenzó con la bombilla incandescente de filamento de carbono, un hito que permitió llevar la luz a hogares y fábricas.
Sin embargo, su consumo elevado y corta vida útil llevaron a buscar nuevas tecnologías. En el siglo XX, las lámparas fluorescentes ofrecieron mayor eficiencia y mejor rendimiento en espacios amplios; las halógenas aportaron luz más brillante y nítida; y las bombillas de bajo consumo marcaron una transición hacia el ahorro energético.
El cambio más radical llegó con los LEDs. Estos dispositivos transformaron la industria al reducir el consumo energético hasta en un 80% frente a las incandescentes, y ofrecer una vida útil que supera las 25,000 horas. Su versatilidad en formas, colores y aplicaciones los convierte en una solución rentable y altamente competitiva para el canal ferretero.
La iluminación ha pasado de ser un simple producto de reposición a un elemento estratégico en la eficiencia y sostenibilidad de viviendas, comercios e industrias.
