EL PROTOCOLO PARA SOLDAR COBRE CORRECTAMENTE
Una unión duradera no depende únicamente de la calidad de la soldadura. Seguir un procedimiento preciso en cada etapa garantiza juntas resistentes, libres de fugas y con mayor vida útil.
Una soldadura confiable comienza mucho antes de aplicar calor.
El primer paso consiste en realizar un corte limpio utilizando un cortador de rueda, nunca una sierra. El corte con sierra deja rebabas metálicas en el interior del tubo que, con el tiempo, pueden desprenderse y obstruir válvulas o calentadores.
Después del corte es indispensable utilizar un escariador interno y externo para eliminar cualquier filo.

Una superficie limpia permite que el fundente trabaje correctamente y favorece la unión por capilaridad.
El siguiente paso es la limpieza abrasiva. La espiga del tubo debe lijarse con lija de grano 120 o con una esponja abrasiva hasta que el cobre presente un brillo uniforme. En el interior del cople debe utilizarse un cepillo de cerdas de acero del diámetro adecuado.
El cobre debe quedar completamente limpio, con un color rosa uniforme y libre de óxido o residuos para que el fundente pueda actuar correctamente.
EL FUNDENTE Y EL CALOR DEBEN APLICARSE CORRECTAMENTE
Una vez preparadas las superficies, el fundente debe aplicarse en una capa delgada y uniforme, utilizando una brocha limpia tanto sobre la espiga del tubo como en el interior del cople.
Si la pasta escurre durante el calentamiento significa que existe un exceso, y ese exceso puede convertirse en un punto de corrosión futura.
El calentamiento también requiere técnica.
El calor debe dirigirse al fitting, no directamente al tubo. Como el cople tiene mayor espesor, necesita más tiempo para alcanzar la temperatura adecuada.

El calor debe aplicarse al fitting; la soldadura debe fluir por capilaridad, nunca por presión.
El soplete debe moverse alrededor de la conexión con movimientos circulares para distribuir el calor de manera uniforme.
La soldadura estará lista para aplicarse cuando, al acercarla al borde del cople, fluya por sí sola hacia el interior gracias al efecto de capilaridad.
Si es necesario empujarla, la temperatura todavía no es suficiente.
LA SOLDADURA DEBE COMPLETAR TODA LA JUNTA
La soldadura debe aplicarse desde el lado opuesto al soplete.
De esta forma, el material fundido se desplazará naturalmente hacia la fuente de calor, llenando todo el perímetro de la unión mediante capilaridad.
La cantidad correcta es aquella que forma un menisco uniforme visible en el borde inferior del cople.
Agregar más soldadura no mejora la unión, mientras que una cantidad insuficiente deja zonas sin sellar que pueden convertirse en futuros puntos de fuga.
INSERTAR IMAGEN: Aplicación correcta de soldadura en una unión de cobre.
Una junta correctamente soldada presenta un cordón uniforme y continuo alrededor de todo el cople.
Cada etapa del proceso de soldadura tiene un propósito específico. Un corte limpio, superficies correctamente preparadas, una aplicación adecuada del fundente y un calentamiento uniforme permiten obtener uniones resistentes y confiables que pueden permanecer en servicio durante décadas sin presentar fugas.
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