EL MOMENTO CORRECTO PARA REORDENAR INVENTARIO
Reordenar antes de llegar a cero evita perder ventas de productos de alta rotación. Definir mínimos y conocer tiempos de entrega permite anticipar las compras.
Quedarse sin un producto de alta rotación no significa únicamente perder una venta. También puede provocar que el cliente busque el mismo artículo con otro proveedor y termine comprando todo lo demás ahí.
Por eso, una de las disciplinas más importantes para administrar el inventario consiste en anticiparse al agotamiento.

El mejor momento para pedir mercancía no es cuando el producto se termina: es cuando todavía queda suficiente para esperar el siguiente suministro.
La idea es sencilla: identificar los productos que más se venden y establecer para cada uno una cantidad mínima que funcione como señal de alerta.
Cuando el inventario llega a ese nivel, es momento de realizar el pedido.
EL MÍNIMO ES TU FOCO ROJO
No hace falta comenzar con un sistema sofisticado para aplicar esta metodología.
Una libreta, una lista actualizada y constancia pueden ser suficientes para empezar a registrar qué productos se mueven con mayor frecuencia.
El objetivo es dejar de esperar a que un producto llegue a cero para descubrir que hacía falta reponerlo.
El inventario mínimo funciona como un punto de atención que permite tomar la decisión antes de que aparezca el faltante.
CONOCE LA VELOCIDAD DE TU INVENTARIO
Para establecer cuándo reordenar es necesario conocer el comportamiento de cada producto.
¿Cuánto se vende? ¿Cada cuánto se mueve? ¿Cuánto tarda en llegar después de realizar el pedido?
Estas preguntas permiten identificar qué artículos necesitan mayor vigilancia.
Un producto que se vende rápidamente y tarda varios días en llegar requiere un nivel mínimo diferente al de una mercancía que rota lentamente y puede reponerse con facilidad.
La clave está en observar el comportamiento real del inventario.
REORDENAR ES ANTICIPAR
El inventario no debería administrarse únicamente reaccionando a los faltantes.
Cuando se conocen los productos de mayor rotación y los tiempos de suministro, el pedido puede realizarse antes de que la mercancía desaparezca del anaquel.
Esto permite mantener disponibilidad y reducir la posibilidad de enviar al cliente con la competencia por no contar con el producto que estaba buscando.
Para el mayorista y el minorista, la lógica es la misma: anticipar la demanda ayuda a proteger la venta.
EMPIEZA CON LOS PRODUCTOS ESTRELLA
No es necesario controlar todos los productos de la misma manera desde el primer día.
Una estrategia práctica consiste en comenzar con los artículos que tienen mayor movimiento y cuya ausencia representa una pérdida importante de ventas.

El inventario mínimo funciona como un foco rojo: cuando se alcanza, es momento de pedir.
Define un mínimo para cada uno, registra sus salidas y observa cuánto tarda en llegar un nuevo pedido.
Con el tiempo, esta información permitirá mejorar las decisiones de compra y convertir el inventario en una herramienta de planeación.
REGLA DE CAMPO
Identifica tus productos de mayor rotación, establece un mínimo y registra cuánto tardan en reponerse. Reordenar antes del cero es proteger la venta.
