3 Consejos Para Usar Abrasivos Con Seguridad

Publicado en: Notas | 15 agosto, 2025

Un abrasivo bien usado es sinónimo de seguridad, precisión y durabilidad. La clave está en elegir, revisar y proteger antes de ponerlo en acción.

En el mundo de la carpintería, metalmecánica y construcción, los abrasivos son aliados indispensables para cortar, lijar o desbastar con precisión. Sin embargo, su potencia también implica riesgos si se utilizan sin las medidas adecuadas. Con la protección personal correcta, una inspección previa y la elección del abrasivo indicado, es posible prolongar la vida útil de las herramientas, evitar accidentes y mantener un estándar profesional en cada trabajo.

Ya sea que lijes madera, cortes metal o desbastes concreto, los abrasivos —en todas sus formas: discos, lijas, bandas o cepillos— son herramientas poderosas. Pero también pueden volverse peligrosas si se usan sin el cuidado adecuado.

Con unas cuantas buenas prácticas, puedes prolongar la vida útil de tus herramientas.

Aquí van tres consejos esenciales para usarlos con seguridad (y con estilo profesional).

1.USA SIEMPRE PROTECCIÓN PERSONAL 

Parece obvio, pero aún hay quien prende la esmeriladora sin lentes, sin guantes o sin protección auditiva. Error. Los abrasivos pueden lanzar chispas, partículas metálicas o fragmentos de disco a gran velocidad. Siempre usa lentes con protección lateral, guantes de trabajo, mascarilla antipolvo y, si el equipo es ruidoso, protección auditiva. Tus ojos y pulmones te lo agradecerán.

2. REVISA EL ABRASIVO ANTES DE USARLO 

No importa si es un disco nuevo o uno usado: inspecciona siempre en busca de grietas, fracturas o desgaste irregular. Un disco dañado puede desintegrarse a toda velocidad al girar, convirtiéndose en proyectiles. En abrasivos de banda o de hoja, busca desprendimientos del material abrasivo o del soporte. Si algo no luce bien, ¡descártalo!

3. USA EL ABRASIVO ADECUADO PARA EL TRABAJO

Cada material tiene su abrasivo ideal. ¿Vas a cortar acero inoxidable? Usa un disco con especificaciones para ese metal. ¿Lijar madera? Mejor un grano abierto que no se sature.

Elegir el abrasivo correcto ahorra tiempo, esfuerzo y desgaste en tus herramientas… y en tus nervios.

¿SABÍAS QUE… la mayoría de las fallas en discos abrasivos no se deben al material, sino al mal uso?

Según fabricantes especializados, más del 70% de los accidentes con discos abrasivos se deben a errores humanos: desde exceder la velocidad máxima permitida, usar discos dañados, hasta forzarlos con demasiada presión. Un simple chequeo visual y verificar las RPM del equipo puede evitar lesiones graves y aumentar la vida útil del abrasivo.

¡La seguridad empieza con una buena revisión!

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