Iluminación total

Publicado en: | 29 abril, 2016

Enciende tus espacios

Hace más de siglo y medio, la única forma de iluminar  un espacio oscuro era con fuego. La primera bombilla lo cambió todo y benefició a muchos; pero hoy, estamos mucho más allá: podemos controlar multiples aspectos de las luminarias para que se adapten mejor a nuestros espacios, actividades y deseos. La iluminación correcta dará nueva vida a los espacios, y además los hará más funcionales.

Escritorio

La luz no sólo hace posible la iluminación de nuestros entornos, también modifica la apariencia del espacio e influye sobre su estética. Renovar la iluminación puede resultar un gran cambio decorativo; además, está comprobado que tiene efectos físicos y biológicos sobre las personas.La luz intensa, por ejemplo, promueve la energía; la suave, tranquilidad. En cada espacio se realizan actividades diferentes, a diferentes horas y de distinta índole, por ello, cada espacio debe tener una iluminación especial. Sin embargo, aunque cada habitación se iluminará de manera diferente, debe haber congruencia.

ILUMINACIÓN GENERAL

Para alumbrar las distintas áreas de una espacio, es útil tener en cuenta que existen diferentes tipos de iluminación: iluminación general, que es la principal fuente de luz. Por lo regular viene del techo y proporciona una iluminación uniforme sobre toda el área.Es un método muy extendido, si el espacio es pequeño, probablemente una luminaria baste; si es más grande, como una oficina, las lámparas estarán distribuidas uniformemente. Brinda un aspecto ordenado y es simple de diseñar.

ILUMINACIÓN FUNCIONAL

La iluminación funcional es la de los espacios específicos, como la luz de un espejo que facilitará la aplicación del maquillaje, esta iluminación mejora la concentración de luz en una área específica. Tiene la ventaja de que crea atmósferas estimulantes, pero si no tenemos cuidado, el espacio puede verse más pequeño por la proyección indeseada de sombras.

OTRAS ALTERNATIVAS

La iluminación de foco hace hincapié en algunos objetos decorativos, como un cuadro, la cama o una mesa; y la iluminación ambiental es la que podemos cambiar según la hora del día, nuestro estado de ánimo o las actividades que estemos realizando. Puede ser más o menos intensa y más o menos amarilla. La luz que no es general es la que más hay que cuidar, pues su uso incorrecto puede generar deslumbramientos o falta de luz. El excesivo contraste entre luces y sombras es muy indeseado e incluso puede llegar a generar fatiga. Lo ideal es elegir las luces funcionales y de foco, una vez que tengamos la general, para poder considerar la altura y volumen de lámparas de mesa y de pie.

LA COCINA

Por las tareas que desempeñamos en ella, es importante que esté debidamente iluminada. La más habitual es la iluminación general desde el techo: podemos usar luces empotradasconocidas como downlight. Éstas pueden ser circulares, cuadradas o rectangulares. Para que la encimera luzca más, podemos alumbrar justo arriba de ella, desde la parte de abajo de los estantes superiores: esto eliminará las sombras que la sola iluminación desde el techo causará. Podemos hacerlo con una luminaria de carril: suelen ser de LED y son largos rectángulos que abarcan el ancho del mueble. Las islas o mesas de cocina pueden iluminarse con una lámpara suspendida que
añadirá un toque cálido y acogedor.

Aunque es menos común, la iluminación funcional en las estanterías y los cajones le da un toque muy moderno a las cocinas. Hay luminarias con sensores que se encienden cuando el cajón se abre. Si asociamos un interruptor a cada zona de la cocina, tendremos más control del gasto energético.

EL BAÑO

Usar iluminación funcional o de foco le dará ese toque especial a nuestro baño, una lámpara en el techo hace que se vean iguales y uniformes. Iluminar el espejo hará que el espacio luzca mejor y facilitará el rasurado o la aplicación de maquillaje, ya sea que elijamos pequeñas bombillas que rodeen el espejo, al estilo de los camerinos, o que nos decantemos por las barras laterales delgadas de LED para un estilo más sobrio y minimalista.

Algunas mezcladoras para el lavabo incluyen luces LED que pintan de colores el agua que sale de la llave. Si disponemos de una tina, las velas (las hay, como hemos visto, de baterías) ayudaran a crear un espacio de relajación mientras nos bañamos. Como en la cocina, instalar varios apagadores nos ayudará a utilizar sólo la luz que necesitamos. Tal vez lo más importante sobre la iluminación en el baño sea asegurarnos de que el tipo de luminaria y voltaje que estamos escogiendo, sea adecuada para el nivel de humedad del lugar. Dependiendo de la proximidad de la zona que queramos iluminar con el agua, deberemos ser más cuidadosos.

DORMITORIOS

Deben tener una luz cálida, gentil: es el lugar en el que empezamos y terminamos el día. Últimamente se ha popularizado el uso de la luz indirecta en los dormitorios, con luminarias que no dirigen la luz general hacia abajo, sino hacia arriba o hacia los lados. Otra opción para no recargar la luz en un sólo punto es tener más de una fuente de iluminación general. Los reguladores de intensidad o dimmers son un gran accesorio en las habitaciones, pues ofrecen la cantidad de luz justa para cada momento del día y cada necesidad.

En caso de que la habitación no tenga ventanas, los paneles en el techo son la opción ideal, pues ofrecerán una buena iluminación sin sacrificar altura. Las lámparas de pie y de mesa pueden ayudar a alumbrar cualquier rincón necesario, y un espejo grande y fotografías coloridas ayudarán a dar espacio y crear una atmósfera cálida. Ahora, cabe también la posibilidad de hacer todo lo contrario: crear una habitación más oscura que iluminada, con paredes y muebles de colores oscuros y luces muy tenues, cálidas y de pocos lúmenes.

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