SISTEMA DE DRENAJE SANITARIO: POR QUÉ REGRESA EL OLOR Y CÓMO EVITARLO

Publicado en: | 13 julio, 2026

La evaporación del sello hidráulico, el sifonaje y la ausencia de una trampa sifónica son las principales causas del ingreso de gases del alcantarillado a una instalación sanitaria. Identificar su origen permite corregir el problema desde la instalación.

Cuando el sello hidráulico se rompe, los gases del alcantarillado entran libremente al inmueble. Una de las causas más comunes es la evaporación.

En muebles poco usados, como una regadera de cuarto de servicio que nadie utiliza durante dos semanas o un lavabo de baño de visitas, el agua retenida en la trampa sifónica se evapora y el sello queda seco.

Cuando el sello hidráulico desaparece, los gases del alcantarillado encuentran el camino libre hacia el interior del inmueble.

La solución preventiva es verter agua en esos muebles cada 10 a 15 días, o instalar trampas con válvula de membrana de silicona que no requieren agua para mantener el sello.

SIFONAJE: EL EFECTO DE LA PRESIÓN NEGATIVA

Otra causa frecuente es el sifonaje.

Cuando un mueble de gran descarga está conectado a la misma bajante que una trampa pequeña, la descarga brusca genera una presión negativa que succiona el agua retenida en la trampa sifónica.

Este fenómeno ocurre cuando la bajante no cuenta con una columna de ventilación adecuada.

Al desaparecer el sello hidráulico, el ingreso de gases es inmediato.

AUSENCIA DE TRAMPA: EL ORIGEN DEL PROBLEMA

La tercera causa corresponde a instalaciones mal ejecutadas o antiguas donde nunca se instaló una trampa sifónica.

El diagnóstico es sencillo: el olor permanece de forma constante, no es intermitente y suele intensificarse cuando aumenta la temperatura ambiental.

Identificar correctamente la causa evita reemplazar componentes innecesarios y permite corregir el problema desde su origen.

El olor constante no indica suciedad; generalmente revela la ausencia del sello hidráulico que debe proteger la instalación.

Los malos olores en un sistema de drenaje sanitario rara vez se resuelven con productos de limpieza. En la mayoría de los casos, el origen está en la pérdida del sello hidráulico, una ventilación deficiente o una instalación incompleta. Comprender estos principios permite prevenir fallas desde el diseño y ofrecer soluciones duraderas respaldadas por criterios técnicos.

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