COLUMNA DE VENTILACIÓN: LA CLAVE DEL DRENAJE SANITARIO
La ventilación sanitaria mantiene el equilibrio de presiones dentro de la red de drenaje. Cuando este componente se omite, el sifonaje vacía las trampas y permite el ingreso de gases del alcantarillado al inmueble.
El sistema de drenaje sanitario funciona correctamente solo cuando la presión en la tubería se mantiene constante, es decir, ni positiva ni negativa respecto a la presión atmosférica.
Cuando existe presión negativa (vacío parcial) provocada por una descarga brusca, el sifonaje succiona el agua retenida en las trampas adyacentes.

La ventilación sanitaria no elimina los gases; mantiene el equilibrio de presiones para proteger el sello hidráulico.
La solución es la columna de ventilación: una tubería que conecta la red de drenaje con el exterior, generalmente la azotea, y permite la entrada de aire para equilibrar la presión durante las descargas.
EL ERROR QUE SIGUE REPITIÉNDOSE EN LAS INSTALACIONES
En México, la columna de ventilación es frecuentemente omitida en instalaciones domésticas por reducir costos o por desconocimiento.
El resultado son trampas sifonadas y olores crónicos que el instalador no puede diagnosticar sin entender este principio.

Una instalación sin ventilación puede funcionar al principio, pero con el tiempo genera malos olores difíciles de diagnosticar.
La falta de ventilación provoca que el agua retenida en las trampas desaparezca después de una descarga, dejando libre el paso de los gases provenientes del alcantarillado.
UNA SOLUCIÓN PARA MANTENER EL SELLO CONTRA LOS GASES
La coladera Fleximatic incorpora válvula check antiolores de membrana integrada que mantiene el sello contra los gases del alcantarillado sin depender del nivel de agua en la trampa.
Es compatible con tubería de 2″, 3″ y 4″, según el caudal de diseño del área.
Los sistemas que incorporan protección contra gases complementan el funcionamiento del drenaje sanitario y ayudan a conservar el sello de la instalación.
La ventilación forma parte del funcionamiento del sistema sanitario desde el momento de la instalación. Comprender su función permite prevenir sifonajes, conservar el sello hidráulico y reducir problemas que, con frecuencia, terminan convirtiéndose en llamadas de garantía para el instalador.

